Natalia Teniza y la lucha por la tierra en Tlaxcala


Natalia Teniza en su natal Santa Apolonia Teacalco


Por: Milton Gabriel Hernández García


Natalia: mujer campesina y revolucionaria
A lo largo del siglo XVII, con el surgimiento de las haciendas en territorio tlaxcalteca, se registró un fuerte acaparamiento de tierras que se prolongó hasta el siglo XX.


Ya en los años treinta del siglo pasado, después de la Revolución, se concretó la reforma agraria en algunas regiones de Tlaxcala. Sin embargo, el reparto de tierras resultó insuficiente debido a diversos factores: a) la tierra siguió concentrada en pocas manos; b) ya se veía un fuerte deterioro ecológico provocado por la apertura de zonas de cultivo en zonas boscosas; c) la intensa presión demográfica sobre los recursos naturales y d) las parcelas de los ejidos repartidos eran de apenas un cuarto de hectárea y en muchos casos, no eran aptas para el cultivo.


Hacia los años sesenta y setenta, campesinos no solo de Tlaxcala sino de otros estados iniciaron fuertes movilizaciones para luchar por la tierra. El objetivo central era el reparto agrario, pues las tierras productivas seguían concentradas en pocas familias.


En aquellos años se generalizaron las tomas de latifundios y como señala Armando Bartra: “Zapata cabalgó de nuevo” no sólo en Morelos sino en todo el país. Ante la desesperación por esperar ampliaciones o dotaciones ejidales que no llegaban, mientras que el latifundio se seguía expandiendo, a principios de los setenta se desataron las tomas de tierra en casi todo el país.


En el contexto de las luchas agrarias de aquellos años, emergió el liderazgo histórico de una mujer campesina en Tlaxcala: Natalia Teniza Portillo.


Es importante decir que, durante muchos años, Natalia estuvo proscrita de los anales históricos de Tlaxcala, salvo en ciertos círculos de izquierda. La tía de Nativitas o “la abuela”, como se le conoció en sus tiempos, nació el 27 de julio de 1920, en Santa Apolonia Teacalco.


Es un pueblo de tierras fértiles, cuyas actividades económicas principales son las agrícolas, las ganaderas y las artesanales (elaboración de canastas y cunas).


Natalia fue campesina, luchadora social y partera. Se le reconoce en su pueblo natal como alguien que trajo al mundo a decenas o quizá cientos de teacalqueneses.


Pero sobre todo es recordada por ser una mujer revolucionaria, que encabezó la lucha por la tierra en su estado. También luchó por transformar las relaciones de pobreza y desigualdad de su comunidad.
Se dice que siempre fue una mujer sencilla, con un fuerte carácter, que supo negociar, pero que nunca se doblegó ante ningún gobierno.


Destacó durante los años 60 y 70 del siglo XX por su lucha desinteresada en el reparto de tierras para los campesinos más pobres del sur-poniente del estado de Tlaxcala y de otras regiones. En aquellos años, los campesinos de Teacalco apenas si tenían un pedazo de tierra que les alcanzaba para la subsistencia.


Su militancia política se desarrolló desde poco antes de los años cincuenta hasta mediados de los ochenta, aunque el auge del movimiento rural se concentra entre 1972 y 1973.
Se cuenta que Natalia realizaba asambleas en su propia casa, o en la de otro dirigente, José Carmen Piscil. Se dice que al principio asistían apenas unos 30 campesinos, pero poco a poco la cifra iría aumentando.


Estas asambleas eran semiclandestinas, y en ellas se iba radicalizando cada vez más la demanda por la tierra.


Orígenes y desarrollo de una lucha plebeya en el campo tlaxcalteca
En la década de los sesenta surgió en Santa Apolonia una célula de la Central Campesina Independiente (CCI), que había sido creada en enero de 1963.


Esta organización fue encabezada por dos teacalquenses: Natalia Teniza y José Carmen Piscil.


De la CCI surgió posteriormente la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC).
Se trata de una organización social que emerge con el objetivo de representar a los trabajadores agrícolas y campesinos y se define como un colectivo democrático, anticapitalista, autónomo e independiente.


Tuvo su origen en el Partido Comunista Mexicano, aunque no de manera orgánica, sino a través de la participación de su dirigencia.


Con el impulso de estas organizaciones, en Tlaxcala, durante los años sesenta y setenta, se dieron tomas de tierras bajo los gobiernos de Anselmo Cervantes Hernández y posteriormente, en el gobierno de Luciano Huerta.


El descontento inicial de los campesinos se debía sobre todo a los impedimentos que los hacendados ponían para el corte de yerba que se usaba como alimento del ganado lechero. Y también por las humillaciones que los mayordomos de las haciendas les infringían.


Por otro lado, pocos eran los campesinos que poseían literalmente un pedazo de tierra de 10 surcos, o su equivalente: un cuarto de hectárea.


Al iniciarse las movilizaciones, los campesinos de Teacalco, en una toma de tierras, fueron desalojados; un campesino fue herido de bala y sus líderes presos.


Se cuenta que Natalia fue secuestrada y encerrada de manera clandestina durante un año y medio en la cárcel de Zacatelco, hasta que se le encontró durante un traslado de rutina en la cárcel del ex-convento de San Francisco, en la ciudad de Tlaxcala.


Se dice también que la cárcel forjó en ella un carácter más aguerrido y con una mayor convicción sobre el fundamento de su lucha.


En 1968 se vinculó con estudiantes de la BUAP, con el Partido Comunista y con la CCI, particularmente con Danzós Palomino, un dirigente histórico.


En 1972 se realizó la "marcha agraria" de Puebla y Tlaxcala a la Ciudad de México, para protestar contra la política rural del gobierno y para exigir el reparto de tierras.


En abril de ese año iniciaron una marcha masiva 52 grupos campesinos de Tlaxcala y 20 de Puebla. Fue movilizada por la Unión de Campesinos y Estudiantes de Tlaxcala, la Federación Campesina Independiente de Puebla, el Frente Obrero Campesino Estudiantil Popular (FOCEP), y la CCI.


Se calcula la presencia de 3000 campesinos de diversas organizaciones, provenientes de los estados de Puebla y Tlaxcala.


Las demandas centrales del contingente eran las siguientes:


  1. Posesión inmediata de la tierra para los campesinos solicitantes.
  2. Supresión del derecho de amparo a terratenientes.
  3. Reducción de la pequeña propiedad a sólo 20 has., de riego o su equivalente en otras tierras.
  4. Supresión de la ley de inafectabilidad agropecuaria que protege a los grandes ganaderos.
  5. Denuncia y encarcelamiento de los dirigentes sindicales y agrarios corruptos.
  6. Liberación de presos políticos.


El gobierno trató de detener la marcha, pero no pudo lograrlo. Algunos grupos de campesinos y estudiantes fueron cooptados y negociaron para que la detuvieran.


El grupo de Natalia y aquellos otros que querían continuar la movilización, fueron amenazados de muerte, por lo que optaron por una estratégica retirada.


Posteriormente decidieron realizar tantas invasiones como fuesen posibles, hasta lograr la repartición de las propiedades de las haciendas disfrazadas de pequeñas propiedades.


El 11 de junio de 1972, el gobernador Luciano Huerta Sánchez anunció una serie de medidas que se tomarían para la solución “de fondo del problema de las invasiones”. Básicamente consistían en la repartición de seis latifundios y la revisión de ocho más.


También anunciaba la compra de tierras a particulares, y en otros estados, como Campeche, para dotar de tierra a los campesinos solicitantes, así como la creación de seis industrias ejidales y la construcción de viviendas.


Los días 22 y 23 de junio de ese año se invadieron cinco grandes propiedades por parte de grupos campesinos, apoyados por estudiantes de Chapingo.


El 30 de julio, respaldados por contingentes de la CCI, campesinos de Santa Apolonia Teacalco invadieron la ex-hacienda de Santa Elena. Nuevamente fueron desalojados, pero esta vez sin ninguna baja campesina.


El 5 de agosto fue invadido, junto con estudiantes de Chapingo, el rancho de Santa Inés, del que serían expulsados por la presión del ejército.


El 10 de septiembre, cerca de 300 campesinos invadieron la ex-hacienda de Mimiahuapan, que contaba con 3000 hectáreas.


A la vez que, en un poblado cercano a la capital del estado, Santa Cruz, se realizó una manifestación por el asesinato de los dos campesinos durante el desalojo de Santa Elena, el 23 de junio.


El 27 de septiembre, los estudiantes de las dos universidades más participativas en el movimiento, la BUAP y la UACH, realizaron un bloqueo a la carretera de acceso a dicho poblado, lo que trajo como consecuencia la ocupación de la Presidencia Municipal por parte del ejército.


La Policía Federal de Caminos amenazó con desalojarlos empleando maquinaria y el Gobierno estatal mantuvo un constante hostigamiento.


Ese mismo día, campesinos del ejido de Ocotlán de Cárdenas recibieron las tierras que habían invadido en 1963, que el Gobierno compró a su dueño.


Las propiedades reclamadas para dotación fueron de los ranchos: San Antonio Techalote, San Diego Recova, Michac, Santa Elena y Mazaquiahuac.


En la misma noche fueron desalojados violentamente por el ejército un grupo de campesinos que trataban de recuperar tierras. Fueron asesinados dos campesinos.


Esta vez Natalia Teniza fue encarcelada en Tlaxco, por segunda vez y en mayo de 1973 fue encarcelada por tercera vez, en el miso municipio, después de una serie de invasiones.


Una vez afuera, el 25 de julio nuevamente encabezó una invasión a la hacienda de Santa Elena, que vio interrumpida sus labores cotidianas por el asentamiento de grupos campesinos solicitantes del reparto de sus tierras. Terminaron siendo desalojados y esta sería la última invasión de Natalia.


En total, Natalia participó en la expropiación de cuatro 4 haciendas en Tlaxcala: Santa Elena, San Antonio, Mazaquiahuac y San Blas, dedicadas a la producción de ganado menor (borregos, cabras) y mayor (vacas, caballos, toros de lidia), contribuyendo a que se repartiera la tierra a los campesinos pobres.


A partir de 1974 hubo una desmovilización campesina en Tlaxcala vía las invasiones, pero la experiencia política llevó a la conformación de un Consejo Campesino Estatal, como órgano de dirección y organización del movimiento.


Ese mismo año también se cosechó el fruto de la lucha mediante la expedición de decretos que reconocían la creación de nuevos núcleos agrarios: Nanacamilpa, al que se le otorgaron 289 hectáreas y el ejido Tierra y Libertad, con 1695 hectáreas para 71 campesinos jefes de familia.

Biblioteca Natalia Teniza Portillo de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Tlaxcala


Otras luchas, otras militancias
Natalia Teniza fue militante activa del Partido Comunista mexicano, además de que siempre estuvo vinculada y fue solidaria con las causas sociales de su tiempo.


También se le recuerda por haber gestionado una secundaria general, un bachillerato agrícola (actualmente CONALEP) y una escuela normal rural para su pueblo.


Se sabe que también tuvo contacto con los guerrilleros Lucio Cabañas y Genaro Vázquez, aunque nunca se incorporó a la guerrilla.


De 1980 a 1983 ocupó el cargo de diputada local por el Partido Comunista Mexicano-PSUM.


Como diputada no sólo se solidarizó con los obreros textileros que se declararon en huelga en 1982, sino que ella misma participó en su organización, hasta lograr aminorar el impacto del embate patronal sobre los contratos colectivos de la rama, ante la apertura inmediata de las importaciones.


Su última participación política fue como candidata a la presidencia municipal de Nativitas.


Natalia murió el 7 de marzo de 1986, a los 66 años. Después de un “olvido histórico”, su trayectoria y su lucha política están empezando a ser dimensionadas.


Actualmente, Natalia es reconocida como una de las “20 Mujeres Forjadoras de la Patria” y como parte de las "Mujeres históricas y contemporáneas de Tlaxcala".


Este reconocimiento lo da la Secretaría de Cultura para reflexionar, reivindicar, honrar y visibilizar el papel histórico de las mujeres en México.


En muchos ejidos y comunidades rurales de Tlaxcala sigue existiendo una fuerte admiración por Natalia, quien en palabras del antropólogo Jorge Guevara: “simbolizó en su momento la oposición al hacendado y al sistema que explota al campesino, ayudando a éste de manera desinteresada”.


En su lápida, se puede leer la siguiente inscripción:


...
Aquí descansan los restos mortales de la señora:
Natalia Teniza Portillo
Julio 27 de 1920/marzo 7 de 1986
La lucha por el pueblo la llevó a la CCI (hoy CIOAC), y al Partido Comunista Mexicano.
Realizó 17 invasiones de tierra hasta su reparto.
Promovió la creación de la Normal Rural y del CBTA. Fue diputada local por el Partido Comunista y el PSUM de 1980 a 1983.
Siendo su última participación como candidata a la presidencia municipal de Nativitas por el PSUM en 1985.
Murió pensando en los intereses populares y la revolución socialista.
¡Hasta siempre¡ D.E.P.
Rec. Del Nuevo Centro de Población Agrícola Ejidal de San Antonio Teacalco y familiares

....

Lápida de Natalia Teniza en Santa Apolonia Teacalco


En 2015 el nombre de Natalia Teniza Portillo se escribió con letras de oro en la sala de sesiones del Palacio Juárez, del Palacio Legislativo de Tlaxcala.


Por tanto, se convirtió en la primera mujer cuyo nombre ocupa un lugar en dicho muro: “por ser símbolo de lucha y perseverancia del pueblo tlaxcalteca, quien tuvo la convicción de abatir la desigualdad de las clases más desprotegidas”.


Además, en el Congreso se instituyó la presea Natalia Teniza Portillo para reconocer cada 8 de marzo a quien por su lucha social y actividad profesional defiende, promueve o investiga los derechos humanos de las mujeres.


Actualmente, la lucha de Natalia Teniza se mantiene viva en la memoria de los habitantes de Teacalco y en las causas sociales, pues fue dirigente, luchadora social y partera, en un momento histórico en el que “lo político” estaba tradicionalmente dirigido por hombres.


Es por ello que también se le considera como una adelantada a su tiempo, el tiempo de las luchas feministas actuales, una verdadera precursora del feminismo en Tlaxcala.

Casa de la Cultura Natalia Teniza en Atlangatepec, Tlaxcala


Algunas referencias y textos para saber más:

  • Bartra, Armando, Los nuevos herederos de Zapata. Un siglo en la resistencia 1918-2018, México, FCE, 2019.
  • Guevara, Jorge, Resistencia cotidiana y gestoría campesina, s/f, Centro INAH Tlaxcala.
  • Lara, Miguel Ángel, “Natalia Teniza, entre la Forjadoras de la Nación”, Abctlax, 7 de agosto de 2022.
  • Pérez Sánchez, Refugio, “Resistencia y poder campesino en Tlaxcala” Tesis en Ciencias Agrarias, Universidad Autónoma de Chapingo, Departamento de Sociología Rural, 2016.
  • Ramírez Rancaño, Mario, El sistema de haciendas en Tlaxcala, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, México, 1990.
  • Reyes, José, “7 cosas de Natalia Teniza, primer tlaxcalteca en el muro de honor del Congreso”, Escenario Tlaxcala, 5 de marzo de 2019.
  • Sam Bautista, María Magdalena, “Luchas agrarias y participación política femenina en un municipio de Tlaxcala”, en Cuicuilco, Vol. 6, # 17, sept-dic 1999, pp. 101-113.
  • Vargas, Mónica, “#8M | Natalia Teniza, una tlaxcalteca forjadora de la patria”, El Sol de Tlaxcala, 7 de marzo de 2023.

Recordando a Natalia. Proyecto Observatorio Raquel Padilla Ramos INAH







 

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